Más allá de la edad, los libros para colorear se han afianzado como una actividad que combina creatividad, aprendizaje y bienestar. Utilizados por niños y niñas, jóvenes y personas adultas, hoy dan forma a una tendencia global llevada a cabo por editoriales, museos e instituciones culturales, que han redescubierto y relevado el acto de colorear como una experiencia significativa y abierta a todos y todas.